Loco - acción impredecible para grandes depredadores

La cucharilla Loco representa un cambio radical respecto a los diseños ovalados tradicionales, basándose en un concepto hidrodinámico patentado originalmente por Glen L. Evans. Este diseño, presentado el 15 de marzo de 1947 y registrado oficialmente el 6 de junio de 1950 bajo la patente de EE. UU. 2,510,566, presenta un perfil específico "quebrado" o angular. A diferencia de las cucharillas ondulantes estándar, esta geometría obliga al señuelo a dar saltos bruscos y caóticos de lado a lado, creando el efecto de un pez pasto en pánico. Esta base técnica allanó el camino para variaciones como la Luhr Jensen Loco y la Acme Dazzler.
Haciendo honor a su nombre, el señuelo se define por un característico "fallo" o quiebro en su natación durante una recogida lineal. Mantiene una vibración rítmica antes de acelerar espontáneamente o salir disparado hacia un lado, un movimiento que a menudo provoca ataques agresivos de lucios y luciopercas, incluso cuando los depredadores están pasivos. La versatilidad del señuelo permite utilizarlo para lance tradicional, curricán y jigging vertical.
Fabricada en latón de alta calidad con un baño de níquel resistente a la corrosión, la Loco se ha producido en varios tamaños y acabados, incluyendo opciones holográficas y prismáticas. Su forma, que recuerda a una hoja de sauce, le permite mantener su acción en la corriente sin girar sobre sí misma a velocidades de curricán moderadas. Aunque es una herramienta para múltiples especies, es particularmente efectiva para el lucio debido a sus amplias oscilaciones y repentinos cambios de ritmo. Los modelos más grandes se utilizan con frecuencia en curricán de lago para trucha de lago y reo, mientras que las versiones más pequeñas se dirigen a percas grandes en periodos de alta actividad.
La presentación exitosa de la Loco se basa en explotar sus tendencias erráticas mediante varias técnicas de recogida específicas. Una recogida lineal básica es más efectiva cuando se puntúa con una aceleración brusca o una breve pausa cada cinco o siete vueltas de manivela, forzando al señuelo a un quiebro lateral. En una recogida tipo jigging o "a dientes de sierra", la cucharilla cae con un bamboleo elegante en la pausa, provocando picadas durante el descenso. Para el curricán, una técnica de "pumping" —tirando periódicamente de la caña hacia adelante y volviéndola a su sitio— hace que el señuelo cambie de profundidad y ritmo de forma caótica. Cuando se trabaja verticalmente en el hielo o desde embarcación, un tirón seco hacia arriba y la posterior caída hacen que la cucharilla planee lejos del eje vertical, aumentando significativamente la zona de acción.